Instalar un portero eléctrico en una casa, country o edificio residencial siempre implicó cableado: desde la puerta hasta el interior, pasando por paredes y techos. Con la llegada de los porteros IP WiFi ese problema desaparece. Hoy es posible tener un portero inteligente conectado por WiFi que llama directamente al teléfono del celular o a cualquier teléfono IP de la casa, permite ver quién llama por video y abrir la puerta de forma remota, sin importar dónde esté el propietario.
Escenario 1 — Casa o PH con portero de audio:
El portero IP Flyingvoice i11 se conecta por WiFi al router del hogar y se registra como extensión SIP. Al tocar el timbre, llama simultáneamente al teléfono IP interior y al celular del propietario vía la app de Flyingvoice. Desde cualquiera de los dos se puede atender y abrir la puerta de forma remota. No requiere cableado entre la puerta y el interior — solo alimentación eléctrica en la puerta y WiFi disponible.
Escenario 2 — Casa o country con videoportero:
El videoportero IP Flyingvoice i11V agrega cámara de video integrada. Al tocar el timbre, el propietario recibe una videollamada SIP en su celular o tablet y puede ver al visitante antes de decidir abrir. Ideal para countries, casas con jardín o entradas sin visibilidad directa. Compatible con teléfonos IP Flyingvoice y cualquier softphone SIP estándar.
Escenario 3 — Edificio o propiedad con múltiples departamentos:
El portero IP Flyingvoice i12 (2 pulsadores) o i12V (con video, 2 pulsadores) permite asignar un botón por departamento o por área. Cada pulsador llama a una extensión SIP distinta, lo que lo hace ideal para propiedades con 2 o más unidades independientes. Sin centralita adicional — funciona directamente sobre el router WiFi del hogar.